" Señor, tú me engañaste, y yo me dejè engañar;

- Jeremias 19:20

Después de varios años de actividad apostólica, la Congregación concede a una hermana un tiempo de retiro, invitándole a detenerse y a reflexionar sobre su compromiso ante Dios.

En un clima de oración intensa, la hermana se sitúa en la luz penetrante del evangelio:

para profundizar su intimidad con el Señor
para redescubrir el dinamismo de su consagración
para reavivar la llama del celo para la obra de evangelización…
para leer con amor la vida y escritos de la Fundadora.

«¡Todo para Dios, todo por su Santo Amor!»

- Maria Rivier -