PRESENTACIÓN DE LA NOVENA

La novena de este año nos invita a mirar a María, modelo de escucha de la Palabra de Dios. El Papa Francisco en diversas intervenciones no cesa de recordarnos que cada uno de nosotros posee en su corazón la semilla de la Palabra. Corresponde a todo bautizado hacerla fructificar distinguiendo entre tantas voces y tantas palabras la del Señor, la única que nos hace libres. Anima a «acostumbrarse a escuchar la Palabra de Dios» invitando a tener siempre consigo una Biblia. Estableció el tercer domingo del tiempo ordinario, domingo de la Palabra de Dios.

Conocemos el lugar de la Palabra de Dios en la vida de nuestra fundadora María Rivier. En esta etapa de nuestra historia, es oportuno volver a la primera de las bienaventuranzas: Dichosos más bien los que escuchan la palabra de Dios y la guardan.

La novena comienza con el prólogo de Sn Juan : En el principio existía la Palabra y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios. (Jn 1, 1) y termina con la invitación de la Virgen : Haced lo que  él os diga. (Jn 2, 5) 

Inspiradas por María, nos ponemos a la escucha de la Palabra, conscientes  que nuestra relación personal y comunitaria con Dios depende del aumento de nuestra familiaridad con la Palabra divina.  (Verbum Domini, 124). Que María, Virgen del silencio, mujer atenta al Espíritu, siempre a la escucha de la Palabra, nos acompañe y nos obtenga la bendición del Padre para que se produzca un nuevo comienzo en el corazón de cada presentina.

 

En comunión con mis consejeras, os deseo una fervorosa novena y una bellísima fiesta de la Presentación de María.

Madre Maria dos Anjos Alves, pm

Superiora general

Sábado 21 de noviembre de 2020 En comunió con toda la familia espiritual de María Rivier

Viernes 20 de noviembre de 2020 En comunión Gambia, Senegal, Burkina Faso

Hermanas de la Presentación de María, estamos, a pesar de nuestra debilidad, al servicio de la Palabra.… C 107

Virgen María,

tú eres nuestra Madre y guardiana,

ruega por nosotras: que nos comprometamos

 en la salvaguardia de la Creación

 y la promoción de una ecología integral.

Palabra de Dios

Flp 2, 5-8

 Tened entre vosotros los mismos sentimientos que Cristo: El cual, siendo de condición divina, no retuvo ávidamente el ser igual a Dios.  Sino que se despojó de sí mismo tomando condición de siervo haciéndose semejante a los hombres y apareciendo en su porte como hombre;  y se humilló a sí mismo, obedeciendo hasta la muerte y muerte de cruz.

 

Comentario

« Deseo que el celo os devore como a san Francisco Javier, que decía que mientras hubiera un rincón de tierra donde Jesucristo no fuera conocido, su celo lo devoraría y no descansaría; trabajad por establecer su reino en todos los corazones. Para ello es necesario que el vuestro esté ardiente de su amor; lo será en la medida en que trabajéis por conocerlo, y lo meditéis».

María  Rivier

Oremos

Jueves 19 de noviembre de 2020 En comunióN con Mozambique, Camerún, Ghana

¡Que la palabra de Cristo habite en vosotros con toda su riqueza ! Col 3,16

Virgen María,

en el Cenáculo has presidido

la oración de los Apóstoles y la espera del Espíritu,

ruega por nosotras:

que la celebración del 225

aniversario de la fundación de nuestra congregación

sea fuente de renovación espiritual.

Palabra de Dios

Is 55,10-11

Como descienden la lluvia y la nieve de los cielos y no vuelven allá, sino que empapan la tierra, la fecundan y la hacen germinar, para que dé simiente al sembrador y pan para comer,   así será mi palabra, la que salga de mi boca, que no tornará a mí de vacío, sin que haya realizado lo que me plugo y haya cumplido aquello a que la envié.

Comentario

Sólo quiero saber entre vosotros a Jesucristo ,1 Co 2,2. Siento tan fuerte la necesidad de formarnos en Jesucristo que desde ahora sólo quiero hablaros de él. Qué renovación se haría en todo el Cuerpo, si todas nos aplicáramos al conocimiento de Jesucristo, si estudiáramos este gran libro que hizo santos a todos.

María Rivier

Oremos

Miercoles 18 de noviembre de 2020 En comunión con Perú, Brasil

…Mi madre y mis hermanos son aquellos que oyen la Palabra de Dios y la cumplen …. Lc 8,21

 

Virgen María, discípula atenta y silenciosa,

has meditado en tu corazón la Palabra,

ruega por nosotras:

que tengamos la valentía de dar siempre cuenta

 de la esperanza

que hay en nosotras.

Palabra de Dios

Mt 12, 46-50   

Todavía estaba hablando a la muchedumbre, cuando su madre y sus hermanos se presentaron fuera y trataban de hablar con él. Alguien le dijo:  «¡Oye! ahí fuera están tu madre y tus hermanos que desean hablarte.»  Pero él respondió al que se lo decía: «¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?» Y,    extendiendo su mano hacia sus discípulos, dijo: «Estos son mi madre y mis hermanos. Pues todo el que cumpla la voluntad de mi Padre celestial, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre.»

Comentario

La mejor motivación para decidirse a comunicar el Evangelio es contemplarlo con amor, es detenerse en sus páginas y leerlo con el corazón. Si lo abordamos de esa manera, su belleza nos asombra, vuelve a cautivarnos una y otra vez. Para eso urge recobrar un espíritu contemplativo, que nos permita redescubrir cada día que somos depositarios de un bien que humaniza, que ayuda a llevar una vida nueva. No hay nada mejor para transmitir a los demás ». Papa Francsco, Evangelii Gaudium

Oremos

Martes 17 de noviembre de 2020 En comunión con Québec , Prince Albert, Etados Unidos

Feliz la que ha creído …. Lc 1,45

Virgen María, toda radiante de la presencia de Dios,

ruega por nosotras:

 que seamos testigos del Dios vivo,

 personas que contagien a Dios.

Palabra de Dios

Lc 1, 39-47

En aquellos días, se levantó María y se fue con prontitud a la región montañosa, a una ciudad de Judá;  entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Y sucedió que, en cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, e Isabel quedó llena de Espíritu Santo; y exclamando con gran voz, dijo: «Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno;  y ¿de dónde a mí que la madre de mi Señor venga a mí?  Porque, apenas llegó a mis oídos la voz de tu saludo, saltó de gozo, el niño en mi seno. ¡Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor!»  Y dijo María: «Engrandece mi alma al Señor  y mi espíritu  se alegra en Dios mi salvador! »

Comentario

Al saludo conmovedor de Isabel, María responde alabando a su vez al Señor: ¡Mi alma exalta al Señor, exulta mi espíritu en Dios, mi Salvador! María proclama las maravillas que Dios realiza en su pequeñez, las que va a obrar en todos los que le temen, es decir, en los que tienen un corazón humilde, los humildes y los pequeños».

  • Escritos familiares –

Oremos

Lunes 16 de noviembre de 2020 En comunión con España– Irlanda– Inglaterra

… hágase en mí según tu palabra. Lc 1,38

 

Virgen María, modelo de adhesión confiada al designio

 de amor del Padre, ruega por nosotras: que estemos

cada vez más arraigadas en el espíritu interior

y en el celo heredado de María Rivier.

 

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Palabra de Dios

Lc 1,26-38   

Al sexto mes fue enviado por Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María. Y entrando, le dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está

contigo.»  Ella se conturbó por estas palabras, y discurría qué significaría aquel saludo.  El ángel le dijo: «No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios;  vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús.  El será grande y será llamado Hijo del Altísimo, y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin.»María respondió al ángel: « ¿Cómo será esto, puesto que no conozco varón?» El ángel le respondió: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y será llamado Hijo de Dios.  Mira, también Isabel, tu pariente, ha concebido un hijo en su vejez, y este es ya el sexto mes de aquella que llamaban estéril, porque ninguna cosa es imposible para Dios.»  Dijo María: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra.»

 

Oremos

Comentario

« Al decirse sierva del Señor, María, la Llena de gracia, expresa su total disponibilidad, pero también su fe profunda en la bondad de Dios, que sólo quiere la felicidad de su criatura. En María, la gloria de Dios entra en el mundo por la puerta de la humildad y de la pobreza. Lo que cuenta para ella es el designio de Dios y no el suyo, es la gloria de Dios y no la suya. Nunca quiso existir más que para Dios. Ninguno de nosotros vive para sí mismo, dirá san Pablo, si vivimos, vivimos para el Señor; si morimos, morimos por el Señor. En nuestra vida y en nuestra muerte pertenecemos al Señor (Rm 14,7-8). – Escritos de familia –

Domingo 15 de noviembre de 2020 En comunión con Francia, Portugal, Suiza y Italia

Oíd la palabra que os dedica el Señor, oh casa de Israel. Jr 10,1

 

Virgen María, signo de esperanza y de consuelo

 para la Iglesia en camino, ruega por nosotras:

          que sigamos identificando y           

llegando a «las periferias»

para ser como María Rivier presencia

de compasión a nuestro alrededor.

Palabra de Dios

Mt 7,24-27     

Todo el que oiga estas palabras mías y las ponga en práctica, será como el hombre prudente que edificó su casa sobre roca: cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos, y embistieron contra aquella casa; pero ella no cayó, porque estaba cimentada sobre roca. Y todo el que oiga estas palabras mías y no las ponga en práctica, será como el hombre insensato que edificó su casa sobre arena: cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos, irrumpieron contra aquella casa y cayó, y fue grande su ruina.

Comentario

 

 «El discípulo (que proviene del verbo latino dìscere = aprender) va a la escuela para aprender. En la escuela del Verbo hecho carne, aprende que el primer servicio para atender a Dios – y a todos – es escuchar. La relación comienza con escuchar y no con “hacer”. Luego, cuando la Palabra se convierte en mirada, tenemos la contemplación.  Lo que importa es escuchar al Señor y sus palabras, como hizo el profeta Jeremías: «Cuando encontré tus palabras, Señor, las devoré. Fueron mi gozo, el deleite de mi corazón, porque tu nombre, me fue invocado, Señor Dios del universo «(Jer 15,16). 

Oremos

 El Padre dice: «El que es mi hijo amado, en quien he puesto todo mi amor, escúchalo» (Mt 17,5; cf. también Lc 9,35, Mc 9,6): «escucha Jesús” y te convertirás en Jesús al escuchar.

Por nuestra parte, escuchar a Dios es comprenderlo, concebirlo, dejarlo entrar y permanecer en nosotros. La hospitalidad humana es actuar de tal manera que otros vivan con nosotros. La hospitalidad cristiana es actuar de tal manera que el Otro (Dios) y los demás habiten en nosotros ».  

Papa Francisco

Sábado 14 de noviembre de 2020 En comunión con Japón – Filipinas – Vietnam

… Yo te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a sabios e inteligentes, y se las has revelado a pequeños. Sí, Padre, pues tal ha sido tu beneplácito… Lc 10 21

 Virgen María, modelo de esos pequeños

 a quienes el Padre da a conocer los secretos del Reino,

 ruega por nosotras:

que en este momento de nuestra historia

 permanezcamos abiertas para que el Espíritu

haga algo nuevo en nuestras vidas.

Palabra de Dios

Sb 9,1-11

Dios de los Padres, Señor de la misericordia, que hiciste el universo con tu palabra,  y con tu Sabiduría formaste al hombre para que dominase sobre los seres por ti creados, administrase el mundo con santidad y justicia y juzgase con rectitud de espíritu,  dame la Sabiduría, que se sienta junto a tu trono, y no me excluyas del número de tus hijos. Que soy un siervo tuyo, hijo de tu sierva, un hombre débil y de vida efímera, poco apto para entender la justicia y las leyes. Pues, aunque uno sea perfecto entre los hijos de los hombres, si le falta la Sabiduría que de ti procede, en nada será tenido. Tú me elegiste como rey de tu pueblo, como juez de tus hijos y tus hijas;  tú me ordenaste edificar un santuario en tu monte santo y un altar en la ciudad donde habitas, imitación de la Tienda santa que habías preparado desde el principio. Contigo está la Sabiduría que conoce tus obras, que estaba presente cuando hacías el mundo, que sabe lo que es agradable a tus ojos, y lo que es conforme a tus mandamientos.  Envíala de los cielos santos, mándala de tu trono de gloria para que a mi lado participe en mis trabajos y sepa yo lo que te es agradable,  pues ella todo lo sabe y entiende. Ella me guiará prudentemente en mis empresas y me protegerá con su gloria.

 

Comentario

« Siento tan fuerte la necesidad de aprender de Jesucristo, y de practicar sus virtudes durante toda nuestra vida, que desde ahora sólo quiero hablaros de él; y este buen Salvador me lleva él mismo, porque quiere ser amado y servido por nosotras de un modo particular. No puedo transportarme todos los días al lado de todas mis queridas Hijas, y en medio de sus niños, para decirles sin cesar: Estudiad a Jesucristo, amad a Jesucristo, imitad a Jesucristo, dadlo a conocer y hacedlo amar en todas partes».

 María Rivier  

Oremos

Viernes 13 de noviembre de 2020 En comunió con las novicias, las formadoras y todas las jóvenes en formación en la fiesta de San Estanislao de Kostka.

EN EL PRINCIPIO existía la Palabra y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios. Jn 1,1

Virgen María, Mujer muy atenta a la Palabra,

ruega por nosotras :

que sepamos ofrecer nuestras vidas

para que se realice la obra de la gloria de Dios  

en el mundo.

COMMENTARIO…

« Siento tan fuerte la necesidad de aprender de Jesucristo, y de practicar sus virtudes durante toda nuestra vida, que desde ahora sólo quiero hablaros de él; y este buen Salvador me lleva él mismo, porque quiere ser amado y servido por nosotras de un modo particular. No puedo transportarme todos los días al lado de todas mis queridas Hijas, y en medio de sus niños, para decirles sin cesar: Estudiad a Jesucristo, amad a Jesucristo, imitad a Jesucristo, dadlo a conocer y hacedlo amar en todas partes».

 – María Rivier –  

OREMOS…