8 de julio
El Capítulo general es una celebración de nuestra comunión. Hoy, con nuestros laicos consagrados, escuchamos con atención lo que nos dicen, mientras avanzamos hacia el futuro siguiendo los pasos de Santa María Rivier.
El encuentro reunió al Consejo General, a las delegadas al Capítulo General y a las suplentes y laicas consagradas de seis países. Una oración interiorizada daba el tono de profundidad al encuentro.
Luego, una palabra de bienvenida de la madre María de los Ángeles Alves que expresó la alegría de encontrarse en este momento de escucha y de compartir. En un primer momento, los laicos respondieron a la pregunta: ¿Qué queréis decir al Capítulo como grupo de laicos consagrados para que podamos avanzar juntos hacia el futuro siguiendo los pasos de Santa María Rivier?
Un portavoz de cada país ha hecho un buen resumen de las reflexiones de su grupo. Durante ese tiempo, cada participante tenía que anotar desafíos o llamadas que recibía para compartirlos en pequeños grupos. Los puntos principales que han surgido se refieren a la formación, al deseo de encuentros internacionales o continentales, al lugar de oración, al compromiso con los pobres, a un gran deseo de conocer mejor a Santa María Rivier y de dar a conocer y hacer amar a Jesucristo.
Todo terminó con una palabra de aliento de la Superiora General y la oración del Salve Regina. A los participantes les gustó conocer mejor al laicado consagrado y a los laicos. Tanto las religiosas como los laicos volvieron más entusiasmados con esta extraordinaria vocación que existe en la Familia espiritual de la Presentación de María.

