EL LOGOTIPO del 29e Capítulo General

Significado

El Espíritu Santo

El Espíritu Santo sigue planeando sobre el mundo, en nuestro tiempo y en nuestra historia. La guía del Espíritu Santo es esencial para avanzar, para crear algo nuevo, siguiendo las huellas de Santa María Rivier.

El corazón

El corazón es el amor de Cristo que nos impulsa. Jesucristo estaba en el corazón de la vida de Marie Rivier. Su amor la impulsó a seguir adelante en la confusión de su tiempo. Hoy, su amor debe impulsarnos también a nosotros a seguir adelante, a caminar con nuestro mundo herido.

La cruz

La cruz es la expresión decisiva del amor de Cristo por la humanidad. Santa María Rivier comprendió el dolor y la belleza de la Cruz. Su amor a la Cruz es nuestra herencia interior, la que nos da el valor de caminar juntos hacia nuevos horizontes.

La mujer apóstol

La mujer apóstol señala el horizonte. Santa María Rivier, fortalecida por la Palabra de Dios, apunta al futuro. Ella nos invita a ir más lejos y a ser inventivos, siguiendo constantemente sus huellas, con el amor que nace de Cristo en nuestros corazones.

El amor de Cristo nos apremia,
avancemos
tras los pasos de Santa María Rivier

El amor de Cristo nos apremia a

…  sigamos adelante para hacer algo nuevo, sin dejar nunca de buscar y responder a lo que el Espíritu Santo quiere realizar en nuestras vidas hoy. El amor es fuente de vida, es encanto, es encuentro, es seducción. Da una nueva esperanza, es camino de santidad, hay que arriesgarse.

 El amor es una energía que se renueva en cada momento, una luz invisible que da fuerza a la búsqueda, que siembra la alegría y la paz interior, que siembra  semillas de eternidad.

El amor de Cristo nos apremia a

… ser fieles, en la atención a los pequeños detalles, a realizar gestos concretos para animar a quienes tienen sed de paz, de justicia y de vida con un signo MÁS. El amor por ÉL – JESUCRISTO nos atrae, es una seducción permanente.

 Como peregrina que busca la estrella, la luz y la fuente, el amor nos apremia a no detenernos, a no ceder nunca a la tentación de lo más fácil. Hay que seguir avanzando, a amar con corazón íntegro, inventar espacios de acogida, gestos de bondad, de ternura, de solidaridad y de compasión.

El amor de Cristo nos apremia a

…acoger a los exiliados, a los tristes, a los que huyen de una violencia implacable, curar las heridas de los mártires y de la multitud de nuestros hermanos y hermanas que caminan sin luz, sin esperanza, sedientos de BIEN, sedientos de VIDA.

… transformar las periferias, las que están lejos y las que están más cerca, las que existen en nuestros corazones y en nuestras comunidades, a nuestro alrededor. Hay tantas personas que buscan al Señor. Todos te buscan. Jesús les dijo: Vayamos a otra parte, a los pueblos vecinos, para que también allí proclame el Evangelio; porque para eso he venido Mc 1,37-38. 

El amor de Cristo nos apremia a

… levantarnos, salir de nuestro sueño, salir de nuestra comodidad. Una voz susurra: acoged, amad,

MIRAD! ¡Abrid vuestros ojos, vuestro corazón, vuestras manos, a todos los que encontréis en el camino de la vida, sin distinción de raza o cultura!

 Como y con Jesús, seamos fuertes en la fe, pacientes en la tribulación, audaces con la valentía de avanzar a pesar de las dificultades del camino, creativas en nuestra respuesta, con los ojos y el corazón muy abiertos.

El amor de Cristo nos apremia a…

… avanzar, como María que se apresura a ayudar, a revelar al mundo la esperanza, con  sencillez, con creatividad y con amor… nuestra vida abraza toda la vida de Cristo… la ofrecemos en sacrificio santo por gloria de Dios y salvación del mundo. TODO POR DIOS, TODO POR SU SANTO AMOR C 4.

Dios ama al que da con alegría  2 Co 9,7

Nadie tiene mayor amor que el que da su vida por sus amigos.                                                                                                                                                                      Jn 15,13.

Nuestra ofrenda, unida a la de Cristo, se hace efectiva cuando consentimos en las exigencias de amor de nuestra consagración… Con la mirada del corazón fija en Jesucristo para pensar como Él pensó, obrar como Él obró, amar como Él amó, realizamos, día tras día, los actos concretos de una fidelidad generosa hasta en las cosas más insignificantes. Por esta radical opción vivida con alegría, damos gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo de santidad  D 6c).

¡Avancemos!

Avanzar,

… es avanzar, es caminar, es crear nuevos espacios, es saber asumir riesgos, es confiar en el más allá y en los que viven cerca. Somos parte de una multitud de hermanas y hermanos.

… es abrir caminos, tener metas, construir puentes, sentir que el otro es mi hermano, mi hermana, es descubrir sus talentos y valorarlos. No rendirse ante el fracaso, abrir nuevos caminos en la llanura y en la montaña, con la audacia y la creatividad de quienes saben que no están solos.

…es ir más allá de los límites, de las fronteras, es atreverse a expresar palabras, pensamientos, reflexiones, testimonios de vida, proyectos; pronunciar palabras de consuelo. Es abrir puertas, y si no es posible, abrir ventanas, espacios de comunión.

Avanzar

…es saber estar en el interior e ir hacia el exterior, ser flexible, saber entrar en el bosque y el desierto, abrir claros de esperanza y de futuro, crear novedad. Solo Jesús es la ESPERANZA, la VERDAD, la VIDA.

… es partir, sin abandonar la interioridad, acercarse solidariamente, progresar, invertir en la belleza, ser transparentes, acoger el sol, la luna, el día, la noche, tomar iniciativas creativas, proyectos claros, tener una visión del futuro, aceptar el riesgo de no comprenderlo todo, sino avanzar, como Abraham: … Ve al país que yo te mostraré  Gn 12, 1.

…tras los pasos de Santa María Rivier

La alegría de avanzar nos urge a seguir los pasos de Santa María Rivier, nuestra Fundadora.

 María Rivier, profeta de nuestro tiempo, de fascinante grandeza espiritual, es signo del amor de Dios presente en la historia. Ella proclamó a Jesús por todas partes donde fue, calentando los corazones, transformando las vidas, haciendo crecer cada vez más el conocimiento y el amor de Jesucristo.

El PASO, un movimiento que se realiza caminando, un pie delante del otro. Caminar, a veces hay que acelerar el paso.

El reconocimiento por parte de la Iglesia de la santidad de nuestra Fundadora es una invitación apremiante a seguir más de cerca a la que ahora podemos llamar Santa María Rivier.

Contemplemos y sigamos a esta mujer sorprendente, que nos desconcierta desde el principio hasta el fin de su vida (P. Lassus, Una Llama de Fuego, página  9). Al igual que ella, mantengamos nuestros ojos en el más allá, y en el descubrimiento vivo de su experiencia y  de la de nuestras predecesoras, vivamos a nuestro turno la confianza audaz en el futuro.

Hoy, ¿quién es Santa María Rivier para mí, para nosotras?
¿Cuál es el gran desafío que nos plantea?
¿Cuál es la faceta de su personalidad ?