7 de julio

7 de julio

El Capítulo general es una celebración de nuestra comunión. Hoy, junto con nuestros asociados laicos, escuchamos con atención lo que dicen mientras avanzamos hacia el futuro siguiendo los pasos de Santa María Rivier.

 

El encuentro reunió al Consejo general, a las delegadas al Capítulo general, a las suplentes
y a los representantes Asociadas/os de los diferentes países en los que nos encontramos. La sesión
comenzó con una oración bien preparada. Fue una reflexión sobre las semillas y su poder innato de
producir frutos. El proceso de su crecimiento fue comparado con la Palabra de Dios en Marcos 4, 26-
29:

Jesús dijo: Escuchen esta comparación del Reino de Dios. Un hombre
esparce la semilla en la tierra, y ya duerma o esté despierto, sea de noche
o de día, la semilla brota y crece, sin que él sepa cómo.
La tierra da fruto por sí misma: primero la hierba, luego la espiga, y por
último la espiga se llena de granos.
Y cuando el grano está maduro, se le mete la hoz, pues ha llegado el tiempo
de la cosecha.

¡Vive como la Semilla!(Vive comme des graines )concluyó la oración de apertura.

Sor Marian Murcia, nuestra facilitadora del Capítulo General, invitó inmediatamente a Madre María de los Ángeles para dar la bienvenida. Expresó su alegría de estar juntos a través de este encuentro y de estar
juntos sembrando semillas de paz, de esperanza y de amor para que el mundo crezca en armonía y en paz.

Nuestra misión común es dar a conocer y hacer amar a Jesucristo, según el deseo de María Rivier.
Este encuentro virtual nos renovará a todos en este compromiso. La Madre ha confirmado también
que este encuentro es solidario con el espíritu con el que la Iglesia quiere guiar a su pueblo: la
sinodalidad. Con el mismo espíritu de escucha, de encuentro y de diálogo, esta sesión se convirtió en
una referencia valiosa mientras la Congregación se prepara para su 29º capítulo general.

Sor Marian dio la orientación para el compartir. Cada participante tuvo un tiempo de 5 minutos. Ha
habido tres momentos de intercambio en torno a la cuestión: ¿Qué quiere decir usted al Capítulo
como grupo de Asociadas/os de Maria Rivier para que juntos podamos avanzar hacia el futuro siguiendo los pasos de Santa Maria Rivier?

Las reflexiones compartidas han demostrado que el carisma y la misión de Santa María Rivier son
preciosos en la vida de nuestros Asociados laicos. Hay nuevas ideas tomadas de sus diferentes
realidades. Existe también esta necesidad común de formación en varias formas creativas y el deseo
de dar a conocer y hacer amar a Jesucristo en el mundo de hoy. El deseo de María Rivier se realiza.
¡Nosotros somos las semillas que pueden producir mil vidas!

Después de las palabras de gratitud de la Superiora General, la sesión terminó con el canto: Ave
María. La dirección materna de la Virgen nos acompaña en nuestro deseo de seguir los pasos de su
hija, María Rivier.