CELO – Tras las huellas de Santa María Rivier
En este segundo día, el P. Darío habló muy bien, diciendo lo que necesitamos escuchar: El Capítulo General debe ser obra del Espíritu Santo, de lo contrario no es ni eclesial, ni evangélico, ni una acción de Dios.
Con palabras amables, ha remarcado la importancia de cada una para ser un canal del Espíritu Santo a través de la inteligencia y a través del corazón. En esta lógica, la oración es necesaria e insustituible. La apertura al Espíritu Santo no es una postura cómoda, Él sólo puede actuar a través de nosotras si lo escuchamos en nuestro corazón y nos disponemos con humildad a saber morir para que se haga lo que Él inspira en nuestra Congregación.
El 29º Capítulo General de 2023 es el primer Capítulo después de la canonización de la Madre Rivier. ¡Con esta gracia, el Espíritu está fuertemente presente entre nosotras! En unión con nuestra querida Fundadora, nos enseñará a abrir nuevos caminos, no solo para responder a las necesidades de nuestro mundo herido, sino también para acoger un nuevo fervor en el camino de santidad para cada una de sus hijas. ¡La invitación es, para cada una de nosotras! Imitar a nuestra amada Fundadora en nuestro contexto actual.
Un capítulo general, después de su canonización, es también una oportunidad para medir la temperatura de nuestro celo, personal y comunitario. Celo que no es únicamente trabajar, sino el celo del fuego del Amor de Dios en nuestros corazones que es la fuente de toda santidad. El P. Darío, nos invitó a rezar con la siguiente pregunta: ¿Cuánto tiempo de oración doy a Dios, ante el Santísimo? Somos religiosas » con vocación de celo y solo en el corazón de Jesús debemos buscarlo.» (S. María Rivier)
17.8.23

