Presentación de la Novena 2021

 

María Rivier  un rostro por descubrir

La palabra «descubrir», nos invita a una actitud dinámica, a una búsqueda inacabada. Siempre falta algo que nos interpela fuertemente a ir más allá, que nunca nos deja tranquilas. Debemos avanzar sin perder impulso, con la frescura del corazón y el soplo del Espíritu que viene de arriba, donde estemos, en la mañana, al mediodía, o al atardecer de nuestra vida.

También está la palabra: «rostro«. Un rostro es lo que mejor define a una persona. Es único, diferente, singular, lo reconocemos entre tantos otros. ¡El rostro de María Rivier se refleja de diferentes maneras para quienes la aman, quienes la admiran, quienes descubren la belleza de su corazón, la sabiduría de sus palabras, el testimonio de su vida y de sus compromisos!

Os invito en esta novena a rezar con entusiasmo y sabiduría de corazón, con mucho amor y fe. María Rivier es un llamado vivo a cumplir nuestra vocación y nuestra misión en la Iglesia y en el mundo de una manera fiel y alegre. 

Madre Maria dos Anjos Alves, pm

9° día

Un rostro por descubrir

8° día

Un rostro por descubrir

7° día

Un rostro por descubrir

6° día

Un rostro por descubrir

Quinto día

Un rostro por descubrir

Cuarto día

Un rostro por descubrir

Segundo día

Un rostro por descubrir

Primer día:

María Rivier, mujer alegre con corazón caritativo

«Todo lo que le hagas al más pequeño de los míos, me lo haces a mí», dice Jesús. María Rivier encarna esta Palabra con su espíritu de caridad: «Ensanchad vuestros corazones», decía, «tened un gran corazón, entonces experimentaréis una verdadera alegría».

PALABRA DE DIOS: 1 Cor 13, 1 - 8

Aunque hablara las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo caridad, soy como bronce que suena o címbalo  que retiñe. Aunque tuviera el don de profecía, y conociera todos los misterios y toda la ciencia; aunque tuviera plenitud de fe como para trasladar montañas, si no tengo caridad, nada soy. 

La caridad es paciente, es servicial; la caridad no es envidiosa, no es jactanciosa, no se engríe; es decorosa; no busca su interés; no se irrita; no toma en cuenta el mal;  no se alegra de la injusticia; se alegra con la verdad.  Todo lo excusa. Todo lo cree. Todo lo espera. Todo lo soporta.  La caridad no acaba nunca.

REFLEXIÓN :

 

La caridad, queridas hijas, debe brillar en todos vuestros actos,  en todas vuestras palabras y en toda vuestra conducta. Ella  debe ser el principio y el móvil de todo lo que hacéis. Ella debe haceros generosas; es decir, debe llevaros a olvidaros de vosotras mismas para pensar sólo en la obra que os está confiada y en las necesidades espirituales y corporales de las que están bajo vuestra autoridad. Éste debe ser el espíritu propio y el carácter de las hermanas de la Presentación. Debe ser universal, santa, divina, como la que Dios tiene por las personas; no debe tener nada humano; ningún afecto particular, sino extenderse a todas por igual, porque todas tienen derecho a ella. Debe abarcar todas las miserias espirituales y corporales del prójimo. Ensanchad, pues, vuestros corazones, y portaos de manera que cada una crea que la queréis y que no despreciáis a ninguna. (Últimos consejos  de María Rivier, pág. 18 y 19)

MARÍA RIVIER, mujer de fe, mujer de oración, mujer de acción, Mujer Apóstol que anunció el Evangelio con el riesgo de su vida en plena Revolución francesa, intercede por nosotras.

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